Escrito el 27-02-2026 por Concepción Remedios Domínguez de Amorebieta-Echano
Spyro, mi eterno compañero
En el rincón profundo del alma,
donde habita el amor sin condición,
ahí te quedas, Spyro,
no en cuerpo, que ya no está,
sino en esencia, en cada latido,
en cada suspiro que aún resuena.
Me diste tanto amor,
que olvidarte es imposible,
maestro de lealtad y respeto,
paciencia infinita en tus ojos.
No todos se quedan cuando la tormenta arrecia,
pero tú, fiel guardián,
te quedaste junto a mi cama,
un año entero,
velando mi descanso con ternura.
Me enseñaste que el odio no tiene morada,
que el rencor sobra,
y que el perdón es bálsamo
que cura las heridas del alma.
Recuerdo tus primeros días,
cuando eras un cachorro,
y yo aprendía a entender tus necesidades.
Cuántas veces te fallé,
y tú, paciente,
me ofrecías ternura sin condiciones.
Me enseñaste a salir al mundo,
a mirar la vida con alegría efímera,
a disfrutar cada instante
como un regalo.
Tu melena al viento,
tu trote elegante,
tu cola que hablaba con felicidad...
eras un espectáculo de gracia y nobleza.
La gente se detenía a acariciar tu faldón dorado,
y tú, generoso, aceptabas cada caricia con amor.
Me diste tantas lecciones, excepto
la última, la más dura, la de no
enseñarme a soportar tu ausencia.
Pero sé que desde donde estés,
me envías un mensaje de paz:
“Estoy bien, y quiero que tú también lo estés.”
Spyro, mi dragón hermoso,
tu nombre es amor eterno.
Aunque te extrañe, sé que nunca te irás,
porque vives en mi corazón,
en cada recuerdo, en cada suspiro.
Cuando llegue mi hora,
serás el primero en recibirme,
y entonces, ni la eternidad podrá separarnos.
Vuela alto, mi niño bello,
cuídame desde el cielo,
como siempre lo hiciste aquí.
Yo prometo honrar tus enseñanzas,
levantarme tras cada caída,
ser un ejemplo de bondad,
como tú lo fuiste.
Corre libre, juega con tus amigos,
disfruta del arcoíris conquistado,
descansa en paz,
porque aquí, en mi corazón,
siempre estarás.
Te amo, mi niño bello. Te amaré por el resto de mi vida. Gracias, mi amor por todo lo bello que dejas en mí, tu mami .